viernes, 26 de diciembre de 2008

Arreglamientos varios

Atención: Post con alto contenido geek, quedan debidamente alertados.

Estoy aprovechando el tiempo para hacer cosas que tenía pendientes de hace rato, y las dos primeras que logré fueron muy gratificantes.

Flash en ubuntu hardy de 64 bits

Primero solucioné un problemita que tenía con los plugins (java y flash) de firefox en mi linux, aparecía un hermoso cuadrado gris donde debía estar mi video de youtube o mi ventanita de chat en lo de bater, y la única solución era reiniciar el navegador.

Mi solución: desinstalar el plugin de 32 bits con el wrapper que lo hacía funcionar e instalar la versión alpha del plugin para 64 bits.

Como no soy (tan) egoísta acá va lo que hice:

1 - Desinstalé la versión de 32 bits del plug-in
sudo apt-get purge flashplugin-nonfree
2 - Bajé la nueva versión desde el sitio de adobe
http://labs.adobe.com/downloads/flashplayer10.html
3 - El tar contiene un archivo de extensión so que hay que copiar y "linkear" desde varios lugares, el problema es que en un linux normalito es un solo lugar, la carpeta plugins de firefox, pero en ubuntu son un par más

3.1 - El archivo tiene que estar copiado en:
/usr/lib/flashplugin-nonfree/libflashplayer.so
3.2 - Y "linkeado" desde los siguientes lugares (respetando los nombres!!)
/etc/alternatives/firefox-flashplugin
/usr/lib/firefox-addons/plugins/flashplayer-alternative.so
Con eso debería alcanzar para que al abrir el firefox en la página de plugins (about:plugin) diga:

Shockwave Flash

Nombre de archivo: libflashplayer.so
Shockwave Flash 10.0 d20

El plugin de java empezó a funcionar bien con este cambio.

Mi celu

Lo segundo que hice fue arreglar mi Sony Ericsson K300, mi viejo, casi 3 años, celular.

Este teléfono me encanta, es fácil de manejar, no es ni muy liviano ni muy pesado, saca fotos aceptables, graba audio y video, tiene calendario, manda MMS (no mandé ni uno) tiene internet (WAP) que uso para gastar el crédito que me sobra a fin de mes y, por sobre todas las cosas, tiene el mejor sistema de texto predictivo que he probado.

Este es!! :D

El problema es que el joystick lentamente dejó de funcionar, cada vez se hacía más difícil de usar, hasta que la semana pasada dejó de responder casi por completo (cada tanto me daba bola).

La solución, que no se me ocurrió a mi, pero no recuerdo a quien se le ocurrió, creo que lo leí en un grupo de yahoo, desarmar el teléfono (son 4 tornillos) y ponerle WD-40 al joystick, hay que desarmarlo porque sino el líquido no llega bien adentro.


En mis manos

Después de hacer eso lo dejé secar un rato, lo re armé y ahora funciona como el primer día.

La palanquita de la discordia

Se me pianta un lagrimón de felicidad.
Como un bolú no me avivé de sacarle fotos cuando estaba desarmado.

4 comentarios:

Rapote dijo...

Yo tengo el K300 tirado por ahí por culpa del joystick ese que trae...

Ahora lo busco y le mando el WD40 che. La verdad es que con ninguno mandé SMS's como con ese.

Saludos,
;) Rapote

Guty dijo...

Lo del flashplayer es todo un tema, eso porque no se ponen las pilas de una vez por todas y portan los sistemas a 64 bits.
El k300 es flor de celular, yo lo tuve antes del k1 y me encantaba, fue mi primer teléfono con cámara. Tengo varias fotos tomadas con ese celular, entre ellas la de un hornero que está publicada en algún post viejo (pero mucho, eh).
Sé de muchos a los que el joystick del k300 les dejó de funcionar, a mi por suerte siempre me anduvo como nuevo. Lo cambié cuando se le murió la batería, que sino capaz que todavía lo tenía...bueno, no, no creo.

Nick dijo...

Entonces ustedes me entienden, es increible, es como el nokia 1100 pero con cámara.

Para desarmarlo joden los tornillitos que trae, esos tipo estrella.

Y con los sistemas de 64 bits... hasta que microsoft no le ponga más pilas al windows de 64 bits no vamos a mejorar mucho, tuvo que salir el vista 64 para que se pusieran a recompilar el flashplayer y así vamos a seguir un tiempito.

Encima las alternativas open source no le llegan ni a los talones al original. :(

Halle dijo...

Que bien se siente arreglar algo que uno quiere, o necesita, sin cobrar un mango por ello, sólo por amor al arte.