domingo, 10 de mayo de 2009

Disertaciones acerca del jabón...

... o como pasamos una tarde sin trabajo.

En mi trabajo anterior eramos muchos, es una empresa muy grande, lo bueno de ser muchos es que el trabajo de cada uno es muy poquito y muy focalizado, entonces, cuando baja un poco el laburo, o hay algún suceso extraordinario, como que se caiga un servidor, varias personas se quedan sin trabajo para hacer, hasta que se normalice la situación.

Una tarde, más o menos a las 3 y media, cuando volvimos de almorzar (otra ventaja es que nadie controla los horarios de almuerzo), nos encontramos en una de esas situaciones, habíamos pasado un módulo a testing y las pruebas no estaban terminadas así que no había nada que corregir, eramos 5 personas sin trabajo.

Esa tarde preparamos un mate, armamos una ronda y empezamos a boludear para que se hicieran las 6 así nos íbamos a casa. No sé muy bien como, pero llegamos a hablar de un jabón que había salido por esos días que era negro, y eso generó el diálogo que intento reproducir abajo y la encuesta que verán arriba a la derecha y en la que ahora ustedes pueden participar.

Claus: Me compré el jabón negro, nada del otro mundo, la cagada es que me vuelvo pelotudo para sacarle los pelos
Germán: ¿Por qué?
Yo: ¿cómo por qué?, porque no los podés ver.
G: Pero, ¿cuál es el problema? metés el jabón abajo del chorro de agua y se salen todos los pelos.
Yo: Lo único que lográs con eso es mojar todo el jabón se te deshace con el agua.
C: Claro, los tenés que sacar con los dedos.
G: Me están jodiendo, se te queda todo el jabón abajo de las uñas así.
Y: Agarrá a 10 personas adentro de esta oficina y preguntales, vas a ver que la mayoría lo saca con los dedos.
G: (Después de escribir un rato por MSN) tengo uno y uno.
C: ¿Vos Hugo? ¿cómo hacés?
Hugo: Lo pongo abajo del agua, porque me como las uñas y me da asco el sabor del jabón.
G: Cecilia, ¿cómo hacés?
Cecilia: (cagándose de risa) nunca le presté atención, creo que con los dedos.
C: (por teléfono) Caro, ¿cómo le sacás los pelos al jabón?... dice que no va a contestar esa pelotudez.
G: (de nuevo con el msn) Heidi dice que ella usa el cepillo de otro para sacarlos.

Y ahí la cortamos y hablamos de otras pelotudeces atómicas.

Ahora la encuesta no es abierta como antes, sino que cerrada con las opciones que obtuvimos tras ese primer relevamiento:

  • Con los dedos.
  • Con un chorro de agua.
  • Con un cepillo de otro.
  • No voy a contestar esa pelotudez.

Como verán, no se me ocurre que escribir, se archiva en "Post al pedo".

sábado, 2 de mayo de 2009

Ella, siempre ella



La conozco desde hace muchos años, se podría decir que desde siempre, pero la primera vez que la vi en vivo (que ironía) y en directo fue cuando tenía 15 años.

Ya había estado cerca varias veces. Pasó por casa una noche que yo no estaba, fue a la casa de familiares, amigos, conocidos y vecinos varias veces.
Y yo siempre me enteraba después.

La vi por televisión muchas veces, leí sobre ella un montón, pero nunca la había podido ver de cerca, hasta esa mañana de 1999, hace casi 10 años...

Y ahora no puedo dormir, y me pongo a pensar en ella. Me levanto de la cama, agarro la notebook y empiezo a escribir, para ver si me entra sueño, mientras me pregunto ¿será un buen post? ¿le gustará a la gente? ¿qué comentarán?

Nunca le hablé cara a cara.

Después de esa mañana en la que yo cruzaba el puente y ella pasaba por ahí abajo, cerquita, a un suspiro de distancia, quise verla de nuevo. Aunque, debo confesarlo, me da un poco de... no sé si miedo es la palabra adecuada... digamos que es como lo que se siente por el fuego, uno sabe que no lo puede tocar, pero igual acerca las manos.

No la volví a ver, como siempre ella aparecía en los diarios, en los noticieros, ahora dicen que está por México y que se prepara para hacer un viaje por todo el mundo.

Yo siempre llego a destiempo, como esa vez que esperaba el colectivo en Parque Lezama, y cuando llegué a casa me enteré que estuvo en esa misma parada, pero 25 minutos después. O esa otra, cuando, volviendo del trabajo, vi su obra, enfriándose en la calle, todavía tibia, creo que esa vez alcancé a verla mientras se iba, en un auto a toda velocidad.

Esa mañana llegué justo a tiempo, recuerdo haber pensado, mientras miraba a un viejito cruzando la autopista: "Una mañana de estas te vas a cruzar con ella".

Es que a ella no le gusta que la vean trabajar, le gusta hacer las cosas a escondidas, que parezca invisible, pero adora que el mundo sepa que está ahí, y no quiere que se olviden de ella.

Nos quiere a todos pensando en ella todo el tiempo, como yo ahora. Seguro que si se entera que a las 5 de la mañana estoy escribiendo esto se caga de risa mientras dice: "Misión cumplida, uno más atrapado".

Y entonces la vi, venía en un auto, recuerdo el ruido de la frenada y darme vuelta para verla justo en el momento en el que agarraba al viejito que cruzaba la autopista y lo hacía volar por el aire. 

No me voy a olvidar nunca del ruido al caer (o tal vez imaginé que lo escuchaba y ahora forma parte de esa realidad), el ruido de algo que se rompe y sabemos que nunca se va a arreglar. 

Me acuerdo de la cara del pibe que manejaba cuando se bajó del auto, agarrándose la cabeza, mirando al viejito y el charco de sangre que empezaba a aparecer. Y ella se reía, estaba contenta con lo que había logrado.

Pero no pienso dejarme atrapar por ella, no le tengo miedo, y no estoy pensando en ella todo el tiempo, es solo que no me puedo dormir y se me apareció en la cabeza.

Esa mañana, en el colegio, todos hablaban de ella, y yo dije: "Yo la vi justo, justo" y todos me preguntaron como era y que había sentido.

El otro día la volví a ver de cerca, diez años después, se paró al lado mio, me miró fijo, como meditando que hacer conmigo... Negó con la cabeza y se fue como vino, sin hacer ruido, murmurando: "Otra vez será, hoy no".

Y esta noche no puedo dormir por los putos mosquitos zumbando en mis oidos, y la llamo, la conjuro para que los mate a todos... pero debe ser como dice Saramago, que hay una muerte para humanos, y una para los animales y está La Muerte, con mayúsculas. Por lo visto hay una para los mosquitos y yo no puedo hacer nada para que se ponga a trabajar.

Tendré que hacer mi propio trabajo sucio, voy a buscar una tableta de raid.

P.S.: La foto es de una noche de tormenta en el fondo de casa.

domingo, 19 de abril de 2009

Se acabó el primer cuarto (o: como cumplí 25 años)

Antes que nada, y en contra de las predicciones de G-Fer, la semana mantuvo el nivel con el que empezó. El problema será mantenerlo durante el resto del mes :P

Ahora sí, el motivo real de este post, algunos ya lo saben, porque me conocen, otros porque lo leyeron en el baboso post del blog de mi mamá (A.K.A.: mi vieja o Milenius, o Mile, o....) para los que no se enteraron, un día como hoy, pero hace 25 años y por la madrugada, agarraba y nacía yo.

Y hoy, un cuarto de siglo después, dos docenas y un poquito, estoy acá escribiendo sobre esto porque sí, porque me dan ganas, y como tengo blog y algo hay que poner en el blog voy y pongo que cumplo años.


Después ustedes pasan por ahí abajo y escriben un comentario del tipo "Feliz cumpleaños, que la pases bien" y todo eso y yo les respondo "Muchas gracias, la pasé muy bien". Y así la rueda 2.0 sigue girando, una vez más.

Aprovechando el espacio, agradezco, de nuevo, a los que mandaron SMSs, a los que llamaron, a los que escribieron un mail, a los que chatearon conmigo y a los que vinieron hasta casa (y a los que hicieron más de una) con el solo objeto de saludarme a mi.

Y ya que hablé de los que pasaron por casa, dejo un par de fotos de "la fiesta", fiesta que no quise, porque no quería hacer nada, pero mi archimadremadre (vease "Los simpson" para entender el porque) decidió hacer de todas formas y que constó de comida para 35 y 15 personas, mucha charla, boludeo y cagarnos de risa un rato.

 
  
  
  
 
Las fotos están así desordenadas y sin comentario abajo porque no tengo ganas de pelearme con el editor de blogger (nota mental: probar algún otro editor)

martes, 14 de abril de 2009

Si todas las semanas empezaran así...

Cada tanto sucede, que un día sale todo como debe salir.

Te levantás a tiempo, agarrás el colectivo vacio, llegás temprano a la oficina, todo el trabajo sale como debe, sin mayores problemas, la comida está buenísima, te vas temprano de la oficina, llegás temprano a casa...

Hoy fue uno de esos días.

Hacer todo el viaje (ida y vuelta) al trabajo sentado es una proeza que no todos logran, hoy sucedió.

En el almuerzo todos pedimos filet, el único sin espinas fue el mio.

Después corrí todas las pruebas sobre lo que estaba haciendo y salieron todas bien así que no me tuve que quedar hasta tarde.

Me llamó mi jefe para avisarme que el jueves empiezo a volver a MI oficina (esoy trabajando en las oficinas del cliente).

Y para redondear me dieron un boleto capicua :D pero no cualquier tipo de boleto sacado por una de esas máquinas tragamonedas, no no. Un boleto de los de antes, de esos que se cortan a mano.

Lo bueno fue que fuera un día tan bueno justo cuando volvía de semana santa, sin ganas de ir a trabajar, días así hacen que se pase más rápido y fácil la semana y que se tolere el haber abandonado un mega-finde.


Eso de ahí arriba es un trompo rojo.
Si todos los días fueran como este... tendría 365 boletos capicua por año.

martes, 7 de abril de 2009

Ojalá [Quote] + [video]

"Yo creo que 'Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones' es la versión poética de 'no te toco ni con un puntero laser'"


Y el video ad-hoc

domingo, 5 de abril de 2009

Mundo alas: con la música a todas partes

Pocas veces me quejé porque el cine nacional tiene poca cuota de pantalla, muchas veces me quejé porque el cine nacional es aburrido, absolutamente siempre me quejé porque los sonidistas argentinos no saben hacer su trabajo.

Desde ayer tengo una excepción para todo lo que enuncié arriba.

Mundo Alas es una película dirigida por León Gieco, en realidad es un documental sobre una gira que hizo con un grupo de gente muy particular.

Cada uno de los integrantes de la banda que formó tiene alguna discapacidad (no me gusta capacidades especiales) desde un guitarrista con hidrocefalia congénita hasta un cantante que nació sin brazos ni piernas pasando por una cantante cantora ciega, unos bailarines de tango con sindrome de down, o un pibe que en un accidente quedó paralizado de la cintura para abajo y hace danza, sí baila en silla de ruedas.

Son muchos los que participan y seguro que me voy a olvidar de alguno si intento nombrarlos a todos, así que no lo voy a intentar.

Hay fotógrafos, pintores, bailarines, músicos, cantantes, todos tienen dos cosas en común, una discapacidad y León Gieco, perdón 3 cosas en común, agreguen el amor al arte.

León los juntó a todos y les propuso ir de gira por todo el país para demostrar la capacidad que tienen. Y remarco esta última frase porque viendo la película uno se olvida que el que está cantando apenas si puede caminar o que los pibes que bailan tango al son de "Alas de Tango" (uno de los temas que más me gusta de "lo último" de León, y no es de el) tienen sindrome de down. Lo que pueden hacer supera ampliamente lo que no.

En la película se los ve viajando todos juntos en micro, charlando, componiendo, filmando, pintando... Intercalado con imágenes de los recitales que dieron y con las charlas de preparación del proyecto.

Sinceramente es la mejor película que vi en los últimos años, en ningún momento apela al golpe bajo para emocionar, muestran a los pibes tal como son, haciendo lo que mejor saben hacer, vivir cada día y con eso le alcanza y le sobra para emocionarnos a todos, y, creo, eso es lo más destacable del film.

Nunca me había pasado de ir al cine y que la gente se pusiera a aplaudir en el medio de la función, pero al final de una canción todos empezamos a aplaudirla, como si estuvieramos en el estadio. Y al final aplaudí con ganas, como en los viejos tiempos, porque realmente se merece un aplauso, y mucho más.

Es una lástima que se haya estrenado en tan pocas salas, solo se la puede ver en 8 salas y todas de Buenos Aires, aunque en dos semanas se estrena en Rosario. La sala donde la vimos estaba completamente llena, aunque seguramente el bajo precio de la entrada influyó en eso, pero sería muy bueno que se la pudiera ver en cualquier parte.

Si están cerca de alguno de los cines que la pasan vayan a verla, cada tanto miren en http://www.mundoalas.com.ar/novedades/novedades.html a ver si se estrenó en otro lado. Les garantizo que no se van a arrepentir.

Ojala la pasen en las escuelas, porque cosas como estas son las que hacen falta para terminar como la discriminación y no obligarnos a no decir "discapacitado" o "ciego".

miércoles, 1 de abril de 2009

Encuesta, regalo

Estamos a pocos días de mi cumpleaños, es el 19, y no se me ocurre que regalarme. Está difícil, porque el regalo del año pasado fue la notebook.

Las cosas que tengo dando vueltas por la cabeza son:

  • Un N95, aunque el precio por mes del servicio me desalienta.
  • Una PSP, un modelo más nuevo que la que ya tengo, eventualmente vendería la vieja o las usaría para jugar en red que es lo más divertido de la PSP.
  • Un monitor más grande, actualmente tengo uno de 17'' (Ejemplos y más ejemplos)
  • Un Puzzle Ball
  • iPod Touch
  • Nada y a fin de año me compro algo más mejor.
Pueden votar a la derecha o dejar un comentario votando por alguna de estas o por alguna otra que se les ocurra.